PASO A PASO

He sido novia… imagino que es una de las razones por las que he decidido crear esta sección.

Porque me hubiese encantado haber tenido a alguien a mi lado pendiente de mí, atendiendo mis pequeñas necesidades. No buscada que me extendiesen una alfombra roja, no me habría sentido cómoda así. Pero sí que me hubiesen escuchado, que me hubiesen guiado, aconsejado y llevado de la mano en este camino tan importante de uno de los días más especiales en la vida de una persona.

Aquí estoy para ti. Mi disposición no es imponerte mis gustos o mis opiniones. Por el contrario, me encantaría que te aprovechases del conocimiento y la experiencia que a lo largo de los años he ido acumulando, y segura estoy de que, entre tus ideas y las mías, podríamos conseguir algo muy muy bonito.

Es por eso que quiero explicarte el proceso que haríamos juntas:

Primero de todo es súper importante hablar, si puede ser tomando un café mucho mejor, y si no es posible, pues haciendo uso las tecnologías. 

Mira lo que hacemos ese día:

En nuestra conversación, charlamos un poquito de tus gustos e ideas. De tu vestido y complementos. Me enseñas o envías las fotos de inspiración que has ido recopilando durante los pasados meses e incluso años… y conjugamos todo eso para planificar nuestra ansiada Prueba de maquillaje y peinado. 

Dicha prueba no tiene límite de tiempo, aunque te puedo decir que ronda unas 3 horas.

El primer paso es preparar la piel y el cabello.

Una vez hemos hecho esto, pasamos al siguiente paso que sería hacer el maquillaje. Mientras maquillamos, tu pelo generalmente habrá quedado anillado (técnica con horquillas o rulos para que el cabello vaya cogiendo forma y volumen), así una vez terminado el maquillaje, podremos “desanillar” y proceder a realizar los diferente peinados que quieras probar.

¿Cuántos peinados? Cuantos quieras.

¿Cuántos maquillajes? Cuantos quieras también .

Así pues, en resumen, no hay número de looks. Probarás lo que desees, aunque mi recomendación es no excederse para no crear inseguridades.

¿Cuántas personas pueden acompañarte el día de tu prueba? Las que tú quieras, aunque te recomiendo que no sean más de 1 o 2, precisamente por evitar demasiadas opiniones diferentes.

Si vas a llevar tocado, en cualquiera de sus versiones (horquillas, diadema, tiara…) sería importante que lo trajeras el día de la prueba. De esta forma podrías ver el resultado completo. Si aún no lo tienes ese día, no te preocupes. No serás la primera novia a la que adaptamos el peinado el día de la boda, porque aún no tenía el tocado el día de la prueba.

El día de la prueba es un buen momento también, si no pudimos vernos en una cita inicial, para poder hablar sobre las necesidades de tu piel y tu cabello. Quizás no exista ninguna, pero si por el contrario no tienes por costumbre llevar una rutina de cuidados, puede ser este el momento óptimo para comenzar, con mi ayuda y mis recomendaciones. He de decirte que aunque no soy cosmetóloga de profesión, he aprendido mucho sobre el tema, y podría ayudarte al respecto. También comentarte que no me patrocina ninguna marca, por lo que, cualquier cosa que te recomiende, es porque funciona de verdad. Lo adaptaremos a tus posibilidades económicas. Hay productos maravillosos que no son nada caros.

Tu relación conmigo, será como un viaje en tren con varias paradas. Te vas bajando donde quieras y necesites, sabiendo que desde el día que contactas conmigo y decides que sea yo, hasta el día que te casas, estaré para ayudarte en todo lo que necesites.

¡Llega el día de la boda! Haremos el mismo procedimiento que en la prueba.

Prepararemos el cabello, lo anillaremos y procederemos a maquillar.

Podrás tenerme a tu disposición en tu casa, hotel o finca, para cambiarte el peinado, ponerte los complementos… te esperaré mientras disfrutas de tu preparación y te haces tus fotos.

Llegará el momento de ir concluyendo, yo mi trabajo, y tú tus preparativos para salir radiante de la habitación.

Yo iré recogiendo mis cosas discreta pero atentamente por si mientras te terminas te surge cualquier necesidad. ¡Ahí estaré para ayudarte!

Y este es el momento donde tú y yo nos despedimos… pero no para siempre, ¡hasta la próxima ocasión!

¡Me encantará ser la brújula que te guíe y el pilar que te pueda sustentar

¡Aquí estaré deseando poderte ayudar!